En muchas ocasiones, escuche que el estrés es necesario. Que
es parte de la rutina del mundo moderno.
Pero en realidad, ¿qué es el estrés?
Estrés es la respuesta de nuestro cerebro, ante determinadas
situaciones, ya sea por exigencias laborales, o problemas familiares, pero
nuestro cerebro hace que se liberen hormonas (adrenalina y cortisol), con ello
aumenta el ritmo cardiaco, aumenta la presiona arterial, nuestra capacidad pulmonar
se ve afectada, así como nuestros músculos, que terminan tensos (contracturas).
Nuestro cuerpo está en estado de alerta ante una situación de estrés. Pero, Que
sucede cuando las situaciones no cambian, ¿y el estado de estrés se prolonga?
Nuestro cuerpo se reciente. No podemos estar siempre en
estado de alerta. Nuestro cuerpo fisco, nuestra mente, o emociones van a verse
afectadas.
Algunos problemas causados por el estrés: Cansancio,
irritabilidad, depresión, dolor de cabeza, insomnio. Las contracturas musculares
por tensión pueden ocasionar espasmos.
A nivel cardiovascular el estrés, puede ocasionar: infartos,
problemas cardiovasculares, hipertensión
Y de esta manera … la lista puede continuar.
Son muchas las situaciones que nos pueden llevar a estar
bajo estrés. Pero, debemos ser conscientes de que podemos solucionar nosotros,
que esta a nuestro alcance, y que cosas no podemos solucionar.
Ante todo, debemos tratar de parar y racionalizar la situación:
¿es algo que puedo cambiar?, depende de mí cambiarlo?
¿Esta situación es mi responsabilidad?
¿Gano algo sintiéndome culpable, por las acciones de otros?
¿Mejora mi situación, si yo estoy estresada?
¿Qué beneficios obtengo yo, para que permita que esta
situación me estrese?
La realidad es que, los picos de estrés, o el estrés continuo
se terminan pagando con la falta de salud. En diferentes grados de
enfermedades.
Nuestra salud debería de ser prioridad. Salud Física, mental
y espiritual.
Hace unos años me separe, después de muchos años de
matrimonio. Luego de estos años, concluyo el divorcio, y con él, muchas
situaciones de altos y bajos anímicos que generaron algún que otro síntoma físico.
Los cambios, el trabajo, las
responsabilidades para con nuestros hijos, todas son mochilas que nos vamos
colgando en el camino, y muchas veces… no nos damos cuenta del daño que nos
estamos haciendo. Vivimos en estado de alerta, corriendo de un lado para el
otro, y al final cuando es nuestra salud la que esta en juego; es nuestro cuerpo
el que habla y nos manda parar; muchas veces no es de la mejor manera.
No esperes a que el estrés, genere muchos traumas en tu
cuerpo y sea necesario parar por salud. Escucha lo que tu organismo tiene que
decirte.
No podemos estar siempre en estado de alerta, no es sano, y
nuestro cuerpo lo sabe. No estamos en épocas prehistóricas donde sino se defendían
eran presa de otro cazador, sea animal o no.
Recuerda que este es nuestro único envase, y debe llegar con
nosotros hasta el final del camino. Solo tenemos que cuidarlo.
¿Respira, calma tu corazón y respira, puedes hacer algo para
cambiar lo que sucede? Si la respuesta es No, entonces; ¿qué logras
estresándote?
Se que no es fácil, pero deja correr el agua bajo el puente,
regresa a este problema mas adelante, si puedes hacerlo. Si es algo relacionado
con tu trabajo, pide ayuda, nadie es tan perfecto como para no necesitarla.
Siempre se puede comenzar de nuevo. Lo que no se puede
volver atrás es el tiempo, y la vida después de la muerte.
La vida es bella siempre. Nosotros somos quienes a veces
miramos por el cristal equivocado.
Mensajes del alma


Comentarios
Publicar un comentario