¿Cuántos 14
de febrero te fuiste a dormir, con un nudo en la garganta y lágrimas en tus
ojos?
¿Cuántos
San Valentin, esperaste esa atención que nunca llega?
Cuantas
veces… disculpaste ante los demás y ante ti misma, su falta de afecto.
Y hoy … que
decidiste dar ese paso, y estar sola. Miras hacia atrás y sientes alivio.
Porque ya
no tienes que justificar nada. Ya no tienes que mentirte a ti misma. Y por,
sobre todo, eres libre, si sientes ganas de llorar, lloras.
No necesitas tener ese nudo en la garganta. No
necesitas esconderte.
Ya llegara
esa persona, que entienda de detalles, y valore los tuyos. ¡Ya llegara!
No
desesperes, primero debes comenzar a sanar tu misma, para ti misma.
Después la
vida nos dará, la oportunidad de compartir la vida con alguien más.
No esperes
nada de nadie, sólo de ti misma. Es el mejor regalo que te puedes hacer a ti
misma.
Pase muchos
años esperando, flores que nunca llegaron, una cena o salida, que nunca llego.
Disculpe muchas veces, si se olvidaban de una fecha.
Permití me
dijeran tantas mentiras...
No interesa
si es una fecha comercial o no, el detalle es lo que nos muestra, que nos
valoran, que importamos y que no somos un adorno. Todas necesitamos de algún mimo
al alma y a nuestro ego de vez en cuando. Y muchas veces los regalos mas
hermosos son gratis, una caminata, una puesta de sol, una flor de algún jardín vecino…
Necesitamos
aprender a amarnos más, no siempre se aprende de primera. A veces necesitamos
sanar otras cosas. Cosas que vienen de antes de nuestro tiempo. Por eso quizás uno
repite los mismos errores una y otra vez.
No necesitamos
sacar un clavo con otro. Necesitamos amarnos y ser felices nosotros mismos. Para
después amar a alguien más, necesitamos perdonarnos a nosotros mismos, para después
perdonar a alguien más.
Ser
responsables y libres de nosotros mismos, implica eso mismo.
Perdono por
mí, porque me hace bien a mí, a mi esencia. Me amo, primero a mí, porque solo amándome
a mí puedo amar a alguien más. Aprendo a escuchar el silencio, porque es la mejor
forma, para escuchar a alguien más. Me valoro para poder valorar a alguien más.
Dejo a mi
lado solo a aquellas personas que suman en mi vida. Quienes restan, las dejo
fuera. No necesito que resten a mi vida.
Soy feliz
por mi misma. Para luego ser feliz por los demás.
En San
Valentín como en cualquier día del año.
Amate, ríe,
baila, grita, llora, pero nunca dejes de ser tú. Todo llega, se agradecido.
Comentarios
Publicar un comentario