Ir al contenido principal

¿Cuántas veces nos hemos enojado? ¿Cuántas nos hemos enojado, con nosotros mismos?

 



¿Cuántas veces nos hemos enojado? ¿Cuántas nos hemos enojado, con nosotros mismos?

A veces, nos ilusionamos y esperamos que alguien demuestre algo, pero algo que no le nace.

Y sin embargo ahí seguimos, esperando algo que no sabemos si va a llegar.

Y cuando tenemos un momento de realidad, nos damos cuenta, que la responsabilidad es solo nuestra.

Muchas veces las ganas vienen solo, por un lado, muchas veces somos nosotros los que le ponemos energía a algún tipo de relación. Y esa situación nos hace muchas veces enojarnos.

Sin darnos cuenta de que solo nosotros somos responsables.

Nosotros creamos en nuestra mente, una situación que nos gustaría fuera realidad. Aun cuando la otra persona no nos dio expectativas, fue nuestro inconsciente que se las creo.

Debemos aprender a controlar nuestra mente consciente e inconsciente, para evitar sufrir innecesariamente.

Sino les nace demostrar afecto, no necesitamos justificar su accionar y continuar esperando.

Si lo hacemos, tarde o temprano saldremos lastimados de allí

La vida es demasiado bella para estar enojados

La vida es demasiado bella, para esperar algo de otras personas. No necesitamos relaciones toxicas.

La vida es bella, y debemos amarnos a nosotros mismos, primero que nada. Sin esperar demostraciones de otras personas.

Me tengo que amar yo, respetar yo, para que otras personas puedan amarme y respetarme.

No esperes de otros, lo que debe nacer de ti.

Mensajes del alma.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

2022

  Hoy después de algún tiempo, en el cual me he llamado al silencio vuelvo a escribir. A veces es necesario alejarnos un poco de todo este bullicio que son las redes, y hacer introspección. Darnos cuenta de lo agradecidos que debemos estar, por todas las cosas bellas que nos suceden día a día y que muchas veces no somos capaces de verlas. Hoy en mi ciudad llueve, de manera tranquila, pero sin descanso, la lluvia va renovando energías, limpiando, dando vida al caer sobre la tierra y las plantas. Dándonos calma o tristeza, pero en ambos casos, la lluvia delicadamente nos obliga a encontrarnos con nosotros mismos. Ha escuchar eso que nuestro interior grita. Nos obliga tímidamente a reflexionar. Escuchar nuestro interior y ser capaces de expresar con palabras, nuestras emociones. Ser capaces de escuchar al otro, de valorar al otro. Ser capaces de poner en palabras nuestros sentimientos. Ser capaces de escuchar nuestro corazón y comprender que nos esta diciendo. ¿Cuántas veces, mandamos...

Primero uno, después los demás

  La magia de soñar y desear desde el corazón La magia de saber esperar Amate a ti mismo, para ser capaz de amar a alguien más. Recuerda que el silencio no necesariamente es negación. Las cosas suceden por algo, la casualidad no existe, a veces es necesario, dejar que corra el agua por un momento para poder encontrar las respuestas. El amor más importante, es el que nos debemos tener a nosotros mismos. Ser valientes, y capaces de buscar nuestro camino, por nosotros primero. Muchas veces, no nos damos cuenta de la fuerza que tenemos, hasta que las situaciones nos llevan a ese límite. No busquemos cosas fuera, que primero deben estar en nuestro ser. Amarnos primero, ser felices por nosotros mismos primero, estar a gusto con nosotros mismos, recién cuando ese momento nos llega, seremos capaces de brindarnos a alguien más. Recuerda siempre: La vida es Bella                   ...

El Tiempo

  ¿Cuántas veces corremos tras el tiempo? Cuantas veces, nos sentimos agobiados, ¿ante los tiempos que la sociedad nos coloca? Tiempos para estudiar, tiempos para ser padres, para trabajar, para casarse, para viajar…para vivir, para marchitarse y morir. No existen tiempos más seguros que el de nuestro nacimiento y la incertidumbre de nuestra partida, no tenemos una fecha segura, más sí que en algún momento nos llegara el llamado. No existe una edad donde sea correcto viajar, pueden ser a los 20, a los 30 o más. No hay una edad para ser padres, puede que algún día lo seas, o puede que no. No hay una edad para graduarse, nada es seguro. No importa cuánto te lleve, lo importante es que a tu ritmo cumplas tus propios tiempos.   La vida no es una prueba de velocidad La vida es una prueba, pero de perseverancia. La vida no se trata de verdades absolutas, sino de realidades relativas. Cada uno de nosotros tiene una realidad diferente. Y eso hace, que cada realidad s...