En varias oportunidades, he reflexionado y les e compartido
que somos espejos. Atraemos aquello que necesitamos sanar o cambiar en nuestra
vida.
Se que muchos no estarán de acuerdo, y esta bien que piensen
de esa manera. Porque cada información nos resonara en el momento indicado.
En las relaciones personales, amistades, parejas, etc. Atraemos
aquellas personas que son nuestro espejo, o serán nuestros grandes maestros. Y
esto lo aprendí, gracias a varias personas que fueron grandes maestros en mi
vida, sin ellos saberlos y quizás sin la intención de serlo.
Cuando en una relación (cualquiera sea ella) tratamos de
esforzarnos por agradar, por ser aceptados, ser bien vistos, necesitados, o que
las personas nos “agradezcan” porque estamos ahí; es más un síntoma de carencia
que de amor en realidad.
En una relación sana, no necesitamos esforzarnos para ser
aceptados, solo con ser nosotros mismos ya es suficiente.
Salimos a lugares que quizás no nos interesan, vamos a reuniones,
aunque no tengamos ganas de ir. Y dejamos nuestra vida de lado por atender o
brindar nuestro apoyo, muchas veces porque sentimos una obligación moral, pero sin
ganas de hacerlo. Porque tenemos miedo a
decir simplemente NO, sin necesidad de justificaciones.
A veces, con los años, notamos que por ejemplo nuestra
pareja cambio, Ya no quiere salir, ya no hace determinadas cosas, y así una
larga lista. Y esto se debe a que quizás esas cosas las realizaba, porque se sentía
obligado, para poder encajar o ser aceptado. Y en determinado momento, se cansó
o ya está “cómodamente aceptado” y se muestra tal cual es.
Por eso, es que digo que somos espejos, las personas se nos
acercan a nuestra vida, porque energéticamente atraemos lo que somos. Y nos
veremos reflejados en esa persona, lo que nos gusta de esa persona, quizás sean
esas cosas, que nosotros mismos tenemos, pero no nos damos cuenta. Y aquello
que no nos gusta, seguramente es algo que tenemos que sanar en nuestra vida, ya
sea de esta vida, de vidas anteriores, o pequeños “traumas” que arrastramos desde
la infancia. Los patrones se repiten para aprender, para Sanar, para soltar y
aprender a ser felices.
Primero que nada, amarnos y ser felices con nosotros mismos,
para después poder amar a alguien que sea nuestra pareja o compañero/a.
Entender que No estamos obligados a ser condescendientes siempre.
Es sano y necesario aprender a decir que NO, aprender desde
la experiencia, nos permite dejar de ser víctimas, y ser nosotros mismos los
hacedores de nuestro presente, siendo responsables de las experiencias vividas,
y agradecer cada una de estas experiencias desde el amor. Pues comprenderemos
que somos la suma de ellas, cambiamos con ellas, Somos cambio, y darnos cuenta de
que aquello que sentimos y lo atraemos.
¡La vida siempre es Bella!
Agradece cada maestro que se cruce en tu vida, y analiza cuando algo te moleste: ¿Porque me molesta? ¿Qué hecho o situación del pasad
o me recuerda? ¿Esa situación que me molesta, la puedo aceptar? ¿Hay más cosas en común que diferencias?
Porque, aunque no tenga ganas, ¿tiendo a aceptar ir a
determinados lugares o reuniones? ¿A que le tengo miedo?
A veces es necesario, sacar a personas de nuestra vida, para
atraer a lo nuevo. A veces, es necesario cerrar un ciclo porque se aprendió la lección.
A veces es necesario perder el miedo, y saltar, los cambios siempre van a ser
buenos. Todo es cambio y movimiento.
Mensajes del alma

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